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Acerca de Quiero Truco
Un truco online hecho en Uruguay, armado alrededor de la variante de esta orilla: con muestra, con piezas y con flor.
Por qué se hizo
De este lado del río el truco se juega con muestra: se da vuelta una carta que reparte poder al resto y convierte a cuatro cartas comunes en piezas. Esa vuelta de tuerca cambia el juego entero —la tabla de poder deja de ser fija y hay que releerla en cada mano— y es, para mucha gente, lo que hace interesante al truco.
En internet casi todo el truco disponible es argentino: sin muestra, sin piezas y a menudo sin flor. Quien quería jugar el de acá terminaba jugando otra cosa parecida. Quiero Truco existe por eso: para que la variante uruguaya esté implementada completa y en serio, y —ya que estamos— para que la argentina también esté bien hecha y se pueda elegir en cada mesa.
Qué se puede hacer
- Jugar de a 2, de a 4 o de a 6, con humanos, con máquinas o mezclado.
- Sala privada con código de seis caracteres para jugar con quien vos quieras, o buscar partida y caer en la mesa más llena con lugar.
- Señas de verdad: se le tira una seña al compañero tocándola, o a alguien puntual arrastrándola hasta su lugar. El resto de la mesa ve que hiciste una seña —eso no se puede ocultar— pero no cuál. Las máquinas aliadas también le hacen señas a su compañero humano.
- Echar los perros: jugar la mano a ciegas, con tus cartas boca abajo en el paño y a la vista de todos, solo cuando el rival está en buenas.
- Repetición de cada partida, con chat incluido, para volver a mirar esa mano que se discutió.
- Radio: música de autores identificados que suena sincronizada para todos a la vez.
Tres reglas del proyecto
El juego es gratis y se sostiene con publicidad y con una tienda de cosméticos. De ahí salen tres reglas que no vamos a romper:
- Nada de lo que se vende afecta el juego. Mazos, emblemas, señas, fondos y efectos son dibujo: no dan mejores cartas ni más puntos. El que paga se ve distinto, no gana más seguido.
- La publicidad no se mete en la jugada. Donde la hay es una franja al pie que nunca tapa las cartas, y que se apaga sola si la pantalla queda corta: antes que jugar apretado, se pierde el aviso. Con la suscripción no hay anuncios en ninguna pantalla.
- Las reglas están escritas y son las mismas para todos. Lo que dicen estas páginas tiene que coincidir con lo que hace el motor del juego; si algún día no coincide, es un error nuestro y se corrige.
Cómo está hecho
Es un desarrollo independiente hecho en Uruguay. Corre en el navegador, sin instalar nada, y hay además una aplicación de Android. Las partidas van en tiempo real por conexión persistente, no a fuerza de recargar la página.
El motor del truco es una pieza aparte, sin conexión con la base de datos ni con la red: recibe una mano y devuelve qué se puede hacer. Eso permite probarlo con tests automáticos —los mismos casos raros de siempre: la flor que anula el envido, «el envido está primero», el reclamo de una flor cantada y no mostrada— y que el resultado de una mano no dependa de si el servidor tuvo un mal día.
Cada partida terminada se registra al momento de terminar, no cuando se cierra la sala. Parece un detalle, pero es lo que hace que tu victoria cuente aunque todos cierren la pestaña a la vez.
Lo que falta
Bastante. Es un proyecto en desarrollo activo y se le suman cosas seguido. Si algo no anda o si querés proponer una función —o tu propio mazo dibujado— la página de contacto es el lugar: se lee todo.
La mesa está armada
Truco uruguayo o argentino, de a 2, 4 o 6. Gratis y sin instalar nada.
Jugar gratisSeguir leyendo
- Reglas del trucoEl reglamento completo, tal como se juega acá
- Historia del trucoDe dónde salió, con documentos que se pueden leer
- El truco en la literaturaBorges, Ascasubi, Javier de Viana y una polémica uruguaya
- Las señas del trucoLas mismas cejas en Valencia y en Buenos Aires
- Glosario del trucoQué significa cada palabra y de dónde salió
- Truco uruguayo o argentinoQué cambia, por qué, y cómo se juega hoy en cada país
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